sábado, 27 de enero de 2007

Destruirse desde dentro


Ha declarado Mel Gibson que su película Apocalypto, en la que se recrean las postrimerías de la civilización maya, constituye en realidad una alegoría sobre la decadencia de las sociedades occidentales. Apocalypto se abre con una cita de Will Durant que basta para advertirnos de sus intenciones: «Una gran civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro». La frase, de una lucidez que espanta, sirve de diagnóstico para nuestra época. Mucha gente me pregunta si considero que el islam es un enemigo para Occidente; mi respuesta es siempre la misma: «En absoluto. El enemigo está dentro, el enemigo somos nosotros mismos».

¿Qué peligro podría significar el islam si Occidente estuviese orgulloso de defender los valores que conforman su idiosincrasia? Los musulmanes residentes en nuestros países tendrían que acatar estos valores si desearan disfrutar de las ventajas que les reportan; desde el primer instante en que se atrevieran a infringirlos, serían despachados con viento fresco, o castigados por la Ley, como cada hijo de vecino. El problema no está en los musulmanes, por mucho que profesen una fe que a la vez postula un ordenamiento sociopolítico a cuyo rebufo se cobijan las más sórdidas dictaduras; bastaría con que los musulmanes tuviesen claro que jamás podrían ver realizados, en Occidente, sus anhelos expansionistas.

El problema para Occidente comienza cuando se muestra incapaz de defender los valores que fundan su ordenamiento jurídico, cuando descree de los hitos que han propiciado su progreso, cuando reniega de la moral que ha humanizado su convivencia; cuando, en definitiva, se niega a sostener la supremacía de su orden social y, a cambio, se abandona a un aguachirle de necedades merengosas que, bajo el marbete de Alianza de Civilizaciones o de cualquier otra majadería limítrofe, prefiguran la rendición.

Todavía quedan algunos ilusos que, a la hora de imaginarse el fin de nuestra civilización, se dedican a otear el horizonte, en busca de enemigos externos. Olvidan que, cuando entraron en Roma, los bárbaros no tuvieron que librar ninguna encarnizada batalla con un ejército defensor, ni vencer la resistencia de sus vecinos; entraron como Pedro por su casa, sin asestar un mandoble, enseñoreándose de una posesión que les pertenecía desde mucho tiempo atrás, desde que los gobernantes del otrora amedrentador imperio se convirtieron en una patulea de pacifistas claudicantes, desde que sus ciudadanos se entregaron con regocijo a las ventajas de la vida muelle y al disfrute de su opulencia.

Así perecen las civilizaciones, así las potencias más poderosas devienen naciones de opereta: destruidas desde dentro, inmoladas por los botarates que rigen sus destinos y por la chusma que los encumbró al poder. Porque no debemos pensar que los gobernantes irresponsables que rigen los destinos de los países en decadencia son meteoritos que abruptamente irrumpen en la vida política, venidos del espacio exterior, surgidos de la nada; por el contrario, son el fruto natural de una sociedad podrida y dimisionaria, son la expresión quintaesenciada de un clima moral decrépito, que es el de los pueblos dispuestos a mirar siempre hacia otro lado, dispuestos a entregar su primogenitura por un plato de lentejas, dispuestos a ceder a la extorsión, a renunciar a los principios que fundan su existencia, a ponerse de rodillas ante quien los quiere genuflexos, con tal de diferir un problema que se les viene encima, no importa que esté enturbantado o cubierto por la capucha macabra del terrorismo.

En estos días en que la dulce paz de los esclavos vuelve a asomar a los labios de nuestros gobernantes, amortizados ya aquellos dos muertecitos accidentales del aeropuerto; en estos días en que vuelve a iniciarse ese «proceso» indecoroso que tanto regocija a los enemigos de España, ya sabemos, con insobornable certeza, que la destrucción vendrá desde dentro.

Juan Manuel de Prada. ABC.

domingo, 21 de enero de 2007

Pardillo Rajoy

"Rubalcaba pide al PP que se una a la paz, y Rajoy responde que "sólo se une a los diez millones que quieren derrotar a ETA".

Pésima, pero cuán pésima respuesta. ¿Es que sólo diez millones de españoles quieren derrotar a los asesinos? ¿Es que Zapo y su pandilla quieren la paz? Nunca deja de maravillarme cómo el PP cae en todas las trampas que le tienden los colaboradores de la ETA, sean separatistas o sociatas.

Le propongo otra declaración, parecida a esta: "Señor Rubalcaba: la paz ya existe desde hace muchos años, y la ETA no es un problema bélico, sino de orden público, como demostró el anterior gobierno del PP. La paz de que ustedes hablan es el ataque a la Constitución y al estado de derecho, y no es de extrañar que la intenten lograr ustedes poniéndose de acuerdo con la ETA. Gracias a su gobierno, la ETA está más fuerte, más amenazante y más influyente en la política española que nunca. Nosotros, como la inmensa mayoría de los españoles, queremos que la paz continúe, una paz con libertad, y que el estado de derecho, la Constitución, no se sometan al chantaje de los pistoleros. Quienes amenazan la paz son ustedes. Ustedes y la ETA".

Se puede decir con más o menos palabras y aclaraciones, pero esta sería una respuesta clara, veraz e ilustrativa para la gente. El PP debe arrancar de manos del gobierno y de la ETA la bandera de la paz y mostrar y demostrar una y mil veces lo que hay debajo de su demagogia. Ese es el mensaje que debe hacer llegar al pueblo de manera insistente, tenaz, serena y con mil datos, porque, si no, quedará como enemigo de la paz, y los pistoleros y sus colaboradores como adalides de ella. Ya está ocurriendo. Y eso no lo debe el PP a nadie más que a su propia torpeza y confusión de ideas. Y el mal lo sufre la democracia española.

"Estoy haciendo lo que creo, lo que pienso que tengo hacer, lo que creo que es bueno para España, los españoles y acabar con ETA", aseveró el líder del PP, pese a que indicó que hay muchas veces en la vida en que lo fácil es mirar para otro lado".

Patético, señor Rajoy. Sobra por completo esa retórica defensiva y absurda de "lo que creo". También Zapo hace lo que cree, ¿y qué? Eso se da por supuesto, y en realidad a nadie le importa. Y usted equivoca el problema, que no radica ahora en acabar con la ETA, lo cual no está por el momento a su alcance en ningún sentido. Y tenga cuidado con la palabra negociación, tan diestramente explotada por los filoterroristas. No es que negociar son esa gente sea perder, como usted dice, es que negociar con los asesinos es colaborar con ellos, máxime después de más de dos décadas de fracasos en esa vía. El problema está en la COLABORACIÓN del gobierno con los asesinos y contra la democracia. ¿Por qué no se atreve usted a decir estas cosas? Deje usted de fingir que Zapo es un ingenuo o un bobo al confiarse a la ETA. No es ingenuo ni tonto, es un cómplice político consciente, porque no es demócrata ni español, él mismo ha reconocido esto último y sus actos prueban lo primero.

Señor Rajoy, usted no acaba de darse cuenta de lo que está en juego. Quien mira hacia otro lado es usted, y, efectivamente, resulta lo más fácil. ¿No cree que lleva usted demasiado tiempo dedicado a ese ejercicio?

Blog de Luis del Pino

miércoles, 17 de enero de 2007

Ciutadans con los titiriteros

Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, ha estado presente en la manifestación de Madrid. Sus dirigentes han justificado su presencia en esta manifestación asegurando que para ellos es más importante "la unidad y el consenso del máximo número de partidos políticos que el lema que abandere la manifestación". Así pues, el partido de Rivera se quita la careta y se pone públicamente al lado de quienes apuestan por persuadir a ETA en lugar de derrotarla. Una manifestación preparada a conciencia por el PSOE para mayor gloria de Zapatero: uniformidad en las pancartas, consignas contra el PP, banderas republicanas y ausencia de banderas españolas.

Los chicos de Ciutadans han recorrido las calles de Madrid junto a quienes, durante tres años, han estado negociando un precio político para poner fin a la violencia. Han recorrido las calles junto a dirigentes de ERC, los mismos que aseguran que ha sido ETA y no el Gobierno quién más ha hecho por conseguir la paz. El partido de Rivera ha dejado sólo al Partido Popular y a la AVT y se ha echado al monte. Ahora, el presidente y portavoz de Ciutadans anuncia que su partido concurrirá a las próximas elecciones generales para "romper el sectarismo y que se deje de hacer política con el terrorismo". No quiere hacer política con el terrorismo pero recorre las calles de Madrid junto a los titiriteros del "No a la Guerra" y del "Nunca Máis".

La manifestación de este sábado era una manifestación de apoyo a la política secreta de Zapatero con ETA y no a una política clara de lucha contra el terrorismo. ¿Alguien puede señalarme un documento, una página web donde pueda leer cuál es la política antiterrorista de Zapatero? Dialogo con ETA y bla, bla, bla. Eso es lo que apoya el partido de Albert Rivera y nada más.

El PP vuelve a quedarse sólo en el Parlamento de Cataluña. Sólo ante quienes sólo aspiran a rendirse ante ETA. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse, pero cuando de lo que se está hablando es de la libertad, de la democracia, de la lucha contra el terrorismo, no valen medias tintas.

La tentación siria

El diario israelí Haaretz informaba recientemente de unas conversaciones secretas entre los gobiernos de Jerusalén y Damasco para tratar de acercar posiciones. Dadas las recomendaciones del Iraq Study Group y las relaciones preferenciales de Israel con Estados Unidos, se han disparado las especulaciones sobre el supuesto interés que el gobierno de Washington podía tener en esta maniobra de aproximación. Si las conversaciones existieron o no es algo que se nos escapa. Lo que sí sabemos es que las partes lo han negado. Siria, en concreto, ha exigido que de haber conversaciones éstas sean públicas.

Si la propuesta de abrir negociaciones con Irán produjo incredulidad entre muchos analistas, el caso sirio siempre ha sido considerado como algo diferente, donde los márgenes de actuación son mayores. No es sólo cuestión de variables, el peso de la historia está muy presente entre los políticos y especialistas de Oriente Medio.

Siria va hoy de la mano de Irán, pero sus intereses son distintos. El régimen de Damasco es nacionalista. Durante años ha perseguido con ferocidad los movimientos islamistas, en particular a la más famosa de las organizaciones sunitas de este tipo: los Hermanos Musulmanes. El auge fundamentalista en la región supone una grave, quizás la más seria, amenaza para la estabilidad del baasismo sirio. Su objetivo fundamental es la incorporación –en su perspectiva reincorporación– del Líbano a su territorio, superando la división establecida por Francia. A esa meta se suma su deseo de recuperar los Altos del Golán, territorio ocupado por Israel, que ha reconocido su disposición a devolverlo a su legítimo soberano en el marco de un Tratado de Paz, como los firmados previamente con Egipto y Jordania, en el que se zanjen todas las diferencias.

Su alianza con Irán es consecuencia de su debilidad: con una economía frágil, unas ansias expansionistas que van más allá de sus capacidades y la denuncia internacional por su comportamiento en Irak y en Líbano, necesita apoyos internacionales, sean cuales fueren. Irán tiene gas y petróleo, está invirtiendo en la industria nacional y, sobre todo, supone una relativa garantía de seguridad frente a las amenazas norteamericanas.

La alianza con Irán implica la protección siria al grupo terrorista e islamista Hezbolá. En teoría los radicales chiítas y el gobierno de Damasco van de la mano, pero en el medio plazo los objetivos de uno y otro son incompatibles. Un gobierno chiíta islamista en Beirut se volvería contra el baasismo.

Para muchos israelíes la ocupación siria del Líbano era una solución "realista" de la crisis político-demográfica libanesa, que facilitó un cierto entendimiento. La tentación de repetir la experiencia está ahí. Si se dan garantías de seguridad al baasismo y se reconoce de facto su derecho a ocupar Líbano, cabría suponer que se sentirían lo suficientemente fuertes como para prescindir de la alianza con Irán, dejarían de complicar las cosas a los norteamericanos en Irak y cortarían su colaboración con Hezbolá y con Hamás. Suposiciones, pero con suficiente fundamento como para que la información de Haaretz disparase las especulaciones. Llovía sobre mojado.

Es difícil imaginar un cambio de estas características bajo la presidencia de Bush. El dirigente norteamericano no responde al perfil de estratega "realista" dispuesto a "cambiar cromos" con una dictadura corrupta, ignorando la voluntad de los libaneses. Tampoco los baasistas sirios parecen dispuestos a hacer saltar su activo diplomático más importante en unas circunstancias como las actuales. El inicio de una nueva presidencia en Estados Unidos podría resultar un marco más apropiado. En cualquier caso, la conveniencia de romper el vínculo sirio-iraní es una realidad, tanto como la contradicción entre los intereses de los baasistas de Damasco y los ayatolás de Teherán.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La manifestación del 3 de febrero

NOTA DE PRENSA DE LOS PEONES NEGROS CON RESPECTO A LA MANIFESTACIÓN DEL 3 DE FEBRERO

La Plataforma Ciudadana Peones Negros se adhiere a la Manifestación que, con el lema “En defensa de la libertad, por la derrota de ETA y contra la estrategia de la negociación” tendrá lugar en Madrid el próximo día 3 de febrero, convocada por el Foro de Ermua y apoyada por la AVT y por otras organizaciones ciudadanas.Desde su nacimiento como Plataforma Ciudadana,

Peones Negros ha apoyado, y seguirá apoyando, aquellas iniciativas que respalden de manera inequívoca a las víctimas del terrorismo y rechacen, de forma clara y tajante, las medidas de cesión ante las pretensiones de los criminales, sean éstas del tipo que fueren.Peones Negros respaldará siempre a las víctimas del terrorismo porque son ellas las que han pagado el precio más alto de la sinrazón, al ser utilizadas por los asesinos como meros objetos con los que infundir temor en el resto de la población y conseguir sus objetivos.Como Plataforma Ciudadana que trabaja para conocer toda la verdad de los atentados del 11 de marzo de 2004, Peones Negros exige un juicio justo para sus autores y encubridores, quienes quiera que estos sean, y el cumplimiento estricto de sus condenas, pero nunca un diálogo o negociación con estos asesinos.

Rechazamos, por tanto, cualquier medida que pueda suponer un reconocimiento, sea este explícito o velado, de las organizaciones terroristas como interlocutores del Estado, y denunciamos a todos aquellos que, al proponerlas, ponen en grave peligro el Estado de Derecho.Consideramos que no hay solución negociada o política al terrorismo, pues las causas de éste no residen en etéreos conflictos políticos ni en imaginarias injusticias sociales, como sus autores pretenden, sino en la estrategia calculada de unos grupos que deciden acometer una serie de crímenes para conseguir unas ventajas que no podrían obtener limpiamente, en la creencia de que a través del terror pueden torcer la voluntad de los ciudadanos obligándoles a doblegarse.

Ante este fenómeno, no hay peor estrategia que la cesión, pues anima a los terroristas a redoblar sus acciones de secuestro y asesinato. Sólo cabe exigir la actuación eficaz de las fuerzas de seguridad para detener a los delincuentes, la acción firme de los jueces para imponer la pena que a cada uno de los culpables pudiera corresponder y el cumplimiento estricto de las condenas en el entendimiento de que la ley se aplicará siempre.Por todo ello, Peones Negros llama a todos los ciudadanos de bien a acudir a Madrid el 3 de febrero para manifestar su apoyo a las víctimas del terrorismo, oponerse a la cesión del Gobierno ante el terror y exigir el mantenimiento del Estado de Derecho.

Luis del Pino. Libertad Digital

El resurgimiento de Zapatero

El día 30 de Diciembre Zapatero estaba noqueado. No existía. Hoy, no nos engañemos, está repuesto. Vivito y coleando. Nadie consigue pararlo. Al contrario, él para en seco a quien osa decirle la verdad: el proceso de paz es un proceso terrorista. Él ha vuelto del revés con indecencia y eficacia el sentido de la frase: el proceso terrorista es un proceso de paz. Sus palmeras terroristas han llegado a jalearlo, después de su comparecencia en el Parlamento, con un lema terrorista: "Las bombas de ETA no deben romper los puentes del diálogo". ¿Descaro?

No, es persistencia en la consigna "pacifista" e inmoral de Zapatero en el Congreso. Zapatero sigue encharcando todos los terrenos de juego para secar a sus rivales con su comportamiento rastrero. ¿Quién habla de elegancia? Repartir improperios y mentiras es todo para este político sin escrúpulos. Zapatero está, sí, más firme hoy que ayer; pero hay gente que, escondida detrás del buen discurso de Rajoy en el Parlamento, no quiere reconocerlo. Hacen mal. Se engañan y ocultan la verdad a los españoles.

El PP ha dejado pasar una oportunidad única. Se ha pasado tanto de elegante que estamos ante un partido centradito y sin principios. La mayoría de sus dirigentes son incapaces de comprender que la política limita a un lado con la paz y a otro con la guerra. Ellos prefieren los "discursitos" en el Parlamento y esperar tranquilamente en los despachos una nueva oportunidad. ¿Ingenuos o bobos?.. Lo siento decir tan crudamente, pero es la verdad. Han bastado cuatro retales de la vieja tienda del totalitarismo comunista para hacer un traje a la medida de un político con una "idea" fija e implacable: terminar con España como nación y crear un Estado plurinacional. Sabe que es su hora, porque se enfrenta a políticos con complejos de inferioridad y debilidades de carácter, buenas gentes, sin duda, que confunden frecuentemente prudencia con pusilanimidad. Zapatero sabe, por desgracia, que enfrente tiene gente un tanto pasota.

Sí, sí, pasota o es que acaso no es un pasota quien es incapaz de contestar, o mejor, destrozar el traje de harapos que la gente de la manifestación del sábado ha hecho a Zapatero. Las declaraciones de un viejo y cruel montonero, hoy residente en España, han servido para que Zapatero fuera al Congreso de los Diputados creyéndose alguien. Por cierto, el PP aún no ha respondido, ni ha denunciado ante un juez de guardia, las vilezas del viejo montonero contra un partido democrático. ¿Quién del PP se ha enfrentado al apoyo que unos malos actores, presumiendo de conocimientos políticos, le han dado a Zapatero para que asistiera al Congreso sacando pecho? ¿Quién del PP ha respondido al actor gangoso y presumido que va dando lecciones de política terrorista? ¿Quién del PP le ha dicho las verdades del barquero a un sindicalista obscuro y torpe, amortizado hace ya tiempo para un sindicalismo moderno, incapaz de juntar a unos pocos de sus afiliados el día 1 de mayo? Nadie...

En ese contexto de silencios y dudas, de falta de principios y candor político, es una equivocación, un autoengaño, refugiarse en el discurso del líder que, afortunadamente, estuvo bien. Es una exageración, una petulancia a la que el político sensato no tiene derecho, resaltar que Rajoy vapuleó a Zapatero. ¡Sólo faltaba que hubiera sido al contrario! Por favor, sean realistas. Inteligentes. Ajustar las palabras a los hechos nunca es sencillo, pero, por favor, esfuércense por buscar las palabras que reflejen de verdad el hecho político más relevante desde el 30 de Diciembre: Zapatero se recupera lentamente pero, por desgracia, con calculada seguridad del zarpazo que nos lanzó a todos los ciudadanos la banda criminal ETA.

Sé que no es fácil, más aún, no está al alcance de cualquiera describir la realidad con fidelidad y sin autoengaños, pero es menester que lo intentemos por la memoria de la sangre derramada de dos seres humanos. No basta con decir que Rajoy ganó en el Congreso de los Diputados a un Zapatero hundido. Falso. La política, hacer política, es otra cosa bastante más seria. Entre tanta autosatisfacción por el discurso de Rajoy en el Congreso de los Diputados, intentemos eludir la frivolidad levantado acta de la única pregunta que recorre la mente de los ciudadanos más inteligentes de España: ¿Conseguirá el PP, más allá del Parlamento, vencer la endiablada estrategia "política" de Zapatero?

Agapito Maestre. LIbertad Digital

martes, 16 de enero de 2007

El Gran Hermano iraní

"La ignorancia es poder", escribía George Orwell, en su clásico 1984, a propósito de la censura que practicaba en dicha novela la Policía del Pensamiento para que las ideas perniciosas no llegaran a las buenas personas. Por desgracia, el discurso del Gran Hermano ha hecho acto de presencia frecuentemente en la historia de la Humanidad.


Para el Gran Hermano, la única manera de mantener la pujanza de una idea consiste en erradicar toda duda o sospecha que se cierna sobre ella. Si no se dispone de una alternativa desde la cual cuestionar la validez de una creencia, ésta perdura. Y lo hará por tiempo indefinido siempre y cuando la ausencia de cuestionamiento pueda sostenerse indefinidamente.

Bienvenidos a Irán.


El régimen de Teherán ha lanzado una nueva ofensiva contra la, a juicio de los ayatolás, inmoral cultura occidental. En consonancia con su política en materia de censura, Irán ha puesto en la mirilla al New York Times, a la Wikipedia, a Amazon, a The Internet Movie Database (IMDb) y a You Tube. Los proveedores de internet han recibido recientemente la orden de disminuir la velocidad de conexión en los accesos privados hasta un máximo de 128 kilobits por segundo, la propia de los módems que desaparecieron del mundo desarrollado hace cosa de diez años.

Con esta medida se pretende impedir, por ejemplo, el uso de la tecnología VoIP, que permite mantener conversaciones telefónicas sin recurrir al rígidamente controlado sistema telefónico iraní. Como no podía ser de otra forma, las nuevas regulaciones obstaculizarán aún más el trabajo de los investigadores, que ya tienen el acceso a la Red limitado por el Gobierno.

Por si lo anterior no fuera suficiente, el director de la Agencia para el Desarrollo de la Tecnología de la Información en Irán, Vafa Ghafaryan, ha declarado a la agencia oficial de noticias (ISNA) que el Gobierno va a redoblar asimismo la vigilancia sobre los mensajes de texto "perniciosos".

Estas medidas no son sino parte de la oleada represiva contra los medios desatada desde que Mahmud Ahmadineyad accediera a la Presidencia. Entre sus víctimas más recientes se cuentan el periódico reformista Shargh y el diario de información política Nameh. ¿Cuáles han sido sus crímenes? El Shargh publicó una viñeta que parecía ironizar sobre las negociaciones nucleares que tienen por protagonista, precisamente, al régimen de Teherán. En cuanto al Nameh, fue clausurado por publicar un poema de la disidente y poetisa Simin Behbahani.

Entre los represaliados hay también gente como Arash Sigarchi, un joven de 28 años que empezó a bloguear en la página colectiva The Man From Gilan y que después abrió bitácora propia, The Window of Hope. Sigarchi fue arrestado a principios de 2005 y condenado a 14 años de prisión por difundir "propaganda contra el régimen", según informa Reporteros Sin Fronteras.

Recientemente las Naciones Unidas manifestaron, en una resolución, su "profunda procupación" por "el hostigamiento, la intimidación y la persecución" a que están sometidos en Irán defensores de los derechos humanos, adversarios políticos, disidentes religiosos, periodistas, parlamentarios, estudiantes, clérigos, profesores, sindicalistas y blogueros.

Pero el régimen de los ayatolás parece tener su propio sentido de la realidad. He aquí un comentario realizado por Hossein Maleki, representante de Irán ante el Comité Político Especial de la Asamblea General de la ONU: "El monopolio de las noticias por parte de las redes mediáticas de los Estados desarrollados genera una barrera en el camino hacia la paz y la seguridad de la comunidad internacional".

Por lo demás, Maleki –a quien parecía resbalar el hecho de que Irán ocupe el lugar 162 (entre 168) en el Índice 2006 de Libertad de Prensa de RSF– hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte nuevas medidas destinadas a "garantizar la libre y justa circulación de la información" y exigió "una campaña internacional contra los informativos parciales y tendenciosos".

"La libertad de expresión debe ir acompañada del sentido de la responsabilidad y del respeto a las ideas y religiones de los demás", concluyó el funcionario iraní. La información irresponsable o insensible, así como cualquier crítica al régimen de Teherán, no debe ser tolerada en las ondas.

Así es como prosigue la pesadilla orwelliana. Mientras Irán desarrolla armamento nuclear, encarcela periodistas, persigue a las minorías religiosas, niega el Holocausto y estrangula cada vez más sus comunicaciones con el mundo, el predecesor de Ahmadineyad en la Presidencia del país, Mohamed Jatami, recibe un doctorado honorario en la Universidad de St. Andrews (Escocia) como reconocimiento por sus contribuciones a la tolerancia.

Jatami, a quien la Justicia alemana ha declarado culpable del asesinato de unos líderes opositores en Berlín (1992) y responsable del atentado contra el centro de la comunidad judía de Buenos Aires perpetrado en 1994 (murieron 85 personas y centenares resultaron heridas), ha sido honrado con un doctorado en reconocimiento de sus "esfuerzos por impulsar el diálogo interreligioso". Casi mejor que le hubieran dado un doctorado en Relaciones Públicas, dada su brillantísima operación de propaganda.

Lo de "La ignorancia es poder" cobra especial relevancia cuando se trata de la manera en que lleva Occidente la cuestión iraní. Aquellos que militan en el bando favorable al diálogo, como Baker y Hamilton, podrían en breve caer en la trampa de 1984 por la que se confunde lo bueno con lo malo, la guerra con la paz y las armas nucleares con el lomo embuchado. Entre tanto, Ahmadineyad observa la jugada y se parte de risa. Primero engañó a su propia gente, luego a Europa, y ahora está quedándose con EEUU. Apuntó alto, y, como las cosas sigan sí, en poco tiempo podrá apretar el botón.

Entonces sí, ya habrá, definitivamente, llegado 1984.

NIR BOMS, vicepresidente del Center for Freedom in the Middle East.