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sábado, 15 de noviembre de 2008

India: la persecución religiosa en Orissa


Al menos 500 asesinados, aunque según el Gobierno, las víctimas son solo 31

NUEVA DELHI, martes 4 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Las víctimas de la ola de violencia anticristiana que ha sacudido recientemente el estado indio de Orissa son al menos 500, según ha afirmado un representante del gobierno local, confesando haber permitido la cremación de al menos 200 cuerpos, según recoge la agencia Asianews.

Esta persona, que ha pedido mantener el anonimato, reveló estas cifras a un grupo del Partido comunista de la India marxista-leninista (Cpi - Ml), que ha llevado a cabo una visita-pesquisa en el distrito de Kandhamal. Según el Gobierno, las víctimas oficiales de la violencia son solamente 31.

Entre el 15 y el 16 de octubre, el Cpi- Ml visitó las aldeas destruidas y los campos de refugiados, y encontró y entrevistó a magistrados y policías. El informe ha sido publicado en el número de noviembre de la revista "Liberation", órgano oficial del partido comunista indio.

"Además de las declaraciones sobre el número real de muertos, el informe describe también la incoherencia entre lo que asegura el Gobierno sobre los campos de refugiados y la situación real", afirma la agencia Asianews, del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME).

Según el Gobierno, en los 15 campos de refugiados -que acogen a 12.641 personas huidas de las devastaciones- hay alimentos en abundancia, doctores, medicinas, escuelas para los niños. Visitando algunos campos, en cambio, el grupo ha notado raciones insuficientes, falta de medicamentos y ninguna ayuda para las mujeres embarazadas, y describen también "una atmósfera llena de terror entre los cristianos, que temen por su vida si osan volver a sus aldeas".

"Los grupos fundamentalistas quieren alejar a las fuerzas de policía enviadas por el Gobierno central, y se están organizando en grupos armados, amenazando a aquellos que no se convierten al hinduismo -afirma Asianews-. Al mismo tiempo, los responsables de los campos de refugiados empujan a los prófugos a volver a sus pueblos, asegurándoles que la vida ha vuelto a la normalidad".

Una investigación del Cpi-Ml denuncia que el 'pogrom' contra los cristianos había sido organizado desde hacían tiempo por las organizaciones Vishwa Hindu Parishad y Bajrang Dal. Por este motivo, los comunistas piden que el Gobierno central las prohíba y las declare fuera de la ley.

Congo: genocidio silencioso ante nuestro ojos


Los Obispos del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Congolesa (CENCO) lanzan un “grito de dolor y de protesta”, declarándose “turbados y afligidos por la tragedia humana en el este y en el nordeste de la República Democrática del Congo”.

En un mensaje enviado a la Agencia Fides, intitulado “La República Democrática del Congo llora a sus hijos, sin consuelo”, los miembros del Comité Permanente de la CENCO afirman que en el este del país se está llevando a cabo un “ante los ojos de todos genocidio silencioso”. “Las grandes masacres gratuitas de la población, el exterminio planeado de los jóvenes, los robos sistemáticos perpetrados como arma de guerra: una crueldad de una violencia excepcional se está desencadenando de nuevo contra las poblaciones locales que tan sólo piden poder vivir en modo digno en su propia tierra. ¿Quién se interesa por este drama?”.

Los Obispos critican tanto a los Cascos Azules de la ONU (“el hecho más deplorable es que las violencias se realizan ante la mirada impasible de quienes han recibido el mandato de mantener la paz y de proteger a la población civil”) cuanto al gobierno central (“nuestros gobernantes se muestran impotentes frente a la gravedad de la situación, dando la impresión de no estar a la altura del desafío de la paz, de la defensa de la población y de la integridad del territorio nacional”) y una vez más subrayan el hecho de que “los recursos naturales de la RDC alimentan la codicia de algunas potencias. En efecto, todos los conflictos se llevan a cabo en los pasillos económicos y alrededor de los yacimientos mineros”.

En el mensaje se reafirma asimismo “la existencia de un plan de balcanización que nosotros no dejamos de denunciar, conducido a través de los intermediarios. Se tiene la impresión de la existencia de grandes complicidades que permanecen sin nombre. Pedimos al pueblo congolés que no ceda nunca a la veleidad de balcanización del territorio nacional. Recomendamos que no se aprueba nunca a puesta en discusión de las fronteras internacionales del país, establecidas y reconocidas por la Conferencia de Berlín y por los acuerdos sucesivos”. La Conferencia de Berlín (1884-85) llevó a la repartición de África entre las Potencias europeas del tiempo y al diseño de fronteras entre las diversas colonias, cuyos límites han sido reconocidos como líneas de frontera intangibles de los nuevos Estados independientes de la entonces Organización para la Unidad Africana (convertida luego en la actual Unión Africana), en 1963.

Para hacer cesar el conflicto, los Obispos hacen un llamamiento a la comunidad nacional e internacional para aumentar la ayuda humanitaria a las poblaciones de los campos de refugiados; invitan a la población congolesa a “un sobresalto nacional para vivir como hermanos y hermanas en la solidaridad y cohesión nacional”; piden al gobierno congolés “que ejercite las funciones del poder para proteger a la población y las fronteras”, e invitan a la comunidad internacional a que “se comprometa con sinceridad para hacer respetar el derecho internacional”. (L.M.) (Agencia Fides)

miércoles, 24 de octubre de 2007

Nobel para el principio de precaución

Ningún otro galardón confiere mayor crédito de integridad y respetabilidad moral que el premio Nobel de la Paz. Desde ahora, Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos, ex candidato a presidente, ganador de un Oscar y adivino del cambio climático, ha ascendido al panteón de los pacificadores instaurado por Alfred Nobel, donde se reúne con lumbreras como Albert Schweitzer, el Dalai Lama, la Madre Teresa, Martin Luther King o Andrei Sajarov.

Sin duda, el Comité Nobel noruego se exponía a la polémica al laurear a Gore y al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Su fallo se ha interpretado como un corte de mangas a George Bush, un refrendo para una ciencia dudosa o un tributo a los verdes. Pero eso no es justo: el Nobel de la Paz siempre ha sido provocativo.

Lo singular del premio de este año no es la polémica, sino que los laureados no han hecho nada por la paz. La premiada en 2004, la keniana Wangari Maathai, también era una ecologista, pero al menos era una activista en favor de los derechos de la mujer. Por lo que respecta a luchar por la paz, Gore y el IPCC no han hecho ni pizca. Ni siquiera han hablado de hacer una pizca. Por tanto, el verdadero premiado de 2007 es el “principio de precaución”: algún día podría pasar algo terrible en algún sitio. Así se desprende del comunicado de prensa del Comité:

“Unos cambios climáticos de amplio alcance pueden alterar y amenazar la condiciones de vida de gran parte de la humanidad. Pueden provocar grandes flujos migratorios y estimular la competencia por los recursos de la Tierra. Tales cambios supondrán una carga especialmente pesada para los países más vulnerables del mundo. Es posible que aumente el peligro de conflictos violentos y guerras, civiles o internacionales” (la cursiva es nuestra).

¿No tiene algo de insensato canonizar el principio de precaución? Lástima que el pobre Immanuel Velikovsky (1895-1979), el autor del bestseller Mundos en colisión, muriera demasiado pronto. Habría podido alcanzar el panteón por advertir a la humanidad del peligro de los impactos de asteroides. Imagínense la tormenta política que se puede formar si un asteroide aplasta la ciudad de Oslo.

Hoy día nos acechan tantas catástrofes. Por todas partes se ven desastres que amenazan traer nuevas violaciones de derechos humanos, mayor competencia y guerras. Las espantosas consecuencias de la epidemia de obesidad, la paidofilia, la epidemia de depresión, la pérdida de biodiversidad, la discriminación contra los homosexuales, el fundamentalismo religioso y no usar el hilo dental son amenazas que el comité del Nobel de la Paz podría considerar.

Conceder el Nobel por prevenir desastres que podrían ocurrir es señal de que el comité está corto de ideas sobre la paz. No siempre fue así. En 1997 otorgó el premio a la Campaña Internacional para Prohibir las Minas contra Personas y a su coordinadora, Jody Williams. ¿Se ha quedado ciego a la larga lista de auténticas causas como esa: el tráfico de mujeres, el trato a los refugiados, los abortos forzados, la persecución religiosa? Seguro que quienes luchan contra esas tremendas realidades son personas que, como estipuló Nobel, “han hecho lo más o lo mejor posible por la fraternidad entre las naciones, por la abolición o la reducción de los ejércitos permanentes y por la promoción de conferencias de paz”.

Quizás el problema básico del premio Nobel de la Paz es la filosofía que lo inspira. Presupone que se puede alcanzar la paz duradera mediante el activismo político y el progreso tecnológico.

Nobel era un escéptico en materia religiosa, un hijo de la Ilustración convencido de que el progreso tecnológico era el progreso humano. Creía incluso que la dinamita, el invento que le hizo rico, terminaría con las guerras. En 1891, 23 años antes de la carnicería de la I Guerra Mundial, escribió a la pacifista Bertha von Suttner que “tal vez mis fábricas pondrán fin a la guerra más pronto que sus conferencias: el día en que dos ejércitos pueden aniquilarse mutuamente en un segundo, sin duda todas las naciones civilizadas retrocederán con horror y licenciarán a sus soldados”.

El siglo XX ha desmentido una y otra vez esa insensata previsión. Premiar a los que denuncian el cambio climático no hace sino perpetuar el error de pensar que puede haber paz duradera sin una idea clara de justicia y una noción común de la verdad.

Firmado por Michael Cook Fecha:
17 Octubre 2007

miércoles, 14 de marzo de 2007

España no es cosa de fachas

Las críticas de la plana mayor del zapaterismo y de sus estrellas invitadas a la manifestación convocada por el PP, exponen el fondo de un conflicto, que no es actual, sino contemporáneo: tan largo o corto como esta democracia. Todo su esfuerzo se dirige a identificar a los que defienden la pervivencia de la nación con la extrema derecha. A que se vislumbren tras los símbolos nacionales los bigotillos y los brazos en alto del franquismo. A explotar el viejo tópico en el que se crió –nos criamos– buena parte de la izquierda bajo la dictadura y que, ya caducado, pasaría engordado por los nacionalistas a ese maletín de la señorita Pepis con el que se maquilla de emociones una progresía aburrida de sí misma: que eso de España es cosa de fachas.

Pero las reacciones de los dirigentes del PSOE no sólo alimentan una de las anomalías más estúpidas y peligrosas de las que han lastrado el sistema político, como es ésta de visualizar la nación como un residuo franquista. También revelan que ellos, los socialistas de cualquier guardia que esté de guardia, participan de la absurda idea de que España exuda, aunque no sabrían decir por qué, un tufillo reaccionario; que no está del todo bien ni es del todo presentable defenderla frente a quienes desean trocearla; que empeñarse en ello no es una actitud de "izquierdas" y, por lo tanto, no es decente, democrática y moderna. Se han explorado los complejos de la derecha, pero hete aquí uno de los mayores complejos de quienes persisten en presentarse como la izquierda y, a efectos de voto, la representan. De momento.

De momento, porque al final de la calle, quienes se encontrarán frente a frente no son las dos Españas de Machado y del tópico, otro más y por igual caduco. No son la España de izquierdas y la de derechas las que se ojean y disputan, aunque la izquierda oficial así lo haga creer para desdibujar su opción reciente: la de alinearse y aliarse con quienes llevan veintitantos años (la ETA, más) tratando de destruir la nación. Una meta que debió de parecerles muy lejana hasta que llegó un presidente para quien aquello que gobierna resulta tan discutido y discutible como la alineación del Real Madrid o el Barça. No. Lo que está en cuestión trasciende la antigua querella. Se trata de conservar el cuadro o de hacerlo pedazos. Las cesiones a ETA representan del modo más hiriente la liquidación de la nación, y por ello, no sólo levantan ampollas, sino también banderas. Pero no son las únicas señales de que ésta es la confrontación entre un proyecto civilizado y un plan retrógrado y delirante. Un plan perfecto para el nacionalismo y suicida para un PSOE que sólo ha querido ver sus ventajas y ahora se debate con los efectos imprevistos soltando bandadas de "aguiluchos" y soflamas de corte racista: por su físico los reconoceréis (a los franquistas, y eran todos el 10-M).

Izquierda y derecha se habían venido inclinando con genuflexión variable ante una ortodoxia dominante que prescribía como inconveniente, y poco menos que ordinaria, la reivindicación de España frente a los que abominaban de ella. Las minorías amedrentaban a quienes desobedecían el diktat y la mayoría achantaba, siempre tan prudente. Las manifestaciones y el movimiento cívico surgido al calor de las naves que quema ZP no habrán conseguido que el gobierno rectifique, pero han logrado algo quizás más importante: quebrar esa hegemonía ideológica y acabar con el pusilánime acatamiento de los tabúes que impedían expresar lo evidente: la voluntad de unión entre los españoles. España no es cosa de fachas sino de ciudadanos.

Cristina Losada. Libertad Digital

lunes, 12 de marzo de 2007

La irrupción de la libertad

Don Quijote volvió a salir a la calle el sábado e inspiró a Rajoy su pensamiento más certero: "Somos una voluntad en marcha." Pase lo que pase seguiremos como el junco en la ribera. No nos moverán. No nos expulsarán del espacio común de todos los españoles: España. Sin embargo, el Gobierno de Zapatero volverá a despreciar a millones de ciudadanos porque exigen libertad e igualdad para todos los españoles. Sí, volverá hacerlo, primero, porque no tiene otro objetivo que no sea enfrentar a los ciudadanos para desmembrar España; segundo, porque su "política de exclusión" y marginación de media España, siempre acompañada de imágenes tan arbitrarias como unitarias de la sociedad, así se lo exige.

El Gobierno seguirá, pues, mintiendo sobre el único proceso democrático existente hoy en España: la lucha por el reconocimiento de que todos los españoles sean libres e iguales ante la ley, que iniciado el 22 de enero de 2005, la primera gran cita de los españoles en el espacio público para que De Juana Chaos no fuera excarcelado, tuvo en el acontecimiento del sábado una de sus máximas representaciones. Mentirá, sí, pero no podrá parar esta rebelión cívica, esta revolución democrática, para que España siga siendo España. Es una lucha quijotesca, desde abajo, desde la sociedad civil más desarrollada representada por las asociaciones de víctimas del terrorismo, que ha ido ascendiendo hasta las elites políticas del PP sin que ya nadie pueda detenerla. Rajoy no es todavía un gran hombre de Estado, pero el sábado dio el primer gran paso para serlo, porque recogió con precisión, inteligencia y sentimiento el grito quijotesco de los españoles: queremos ser libres. Nadie nos excluirá del suelo de la libertad: España.

Don Quijote, el pueblo español, ha irrumpido, ha entrado festiva e intempestivamente en el mundo cerrado y excluyente de Zapatero y los suyos movido por un sentimiento de libertad, de rebelión, que ya nadie puede parar. Por lo tanto, más que aprendido y pensado, Rajoy ha hecho suyo el discurso quijotesco, la filosofía más grande de España, el pensamiento de un loco genial, y repitió en la plaza de Colón: "Somos una voluntad en marcha". En realidad, las palabras de Rajoy son el eco político de las de Don Quijote a Sancho: "La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos." Contra ese don, casi un asunto divino, no podrán las mentiras, los engaños, los dosieres, las calumnias y los enjuagues "políticos" del gobierno de Zapatero con los terroristas. Los socialistas volverán a negar la libertad de los españoles, pero éstos no cesarán de luchar por su reconocimiento, porque quien ha disfrutado de la libertad no está dispuesto a perderla.

La lucha continuará, obvio, y será cada vez más dura. He ahí el otro gran mensaje de quienes estuvieron presencial o espiritualmente el sábado en Madrid: la libertad es conquista y supuesto, lucha y disfrute, acción y pensamiento. La manifestación del sábado es una escuela de aprendizaje democrático que nos trae siempre más y mejor libertad. Posiblemente, el Gobierno mañana mirará para otro lado, pero el mundo entero ya lo está juzgando por ser el más antidemocrático, sectario y excluyente de los gobiernos de Europa. La manifestación del sábado es un parte-agua en la política española, y quizá también en la europea, porque nadie en Europa conoce tales movilizaciones democráticas.

Esperemos que, por fin, el PP se crea que representa uno de los partidos más importantes de la sociedad europea. Sí, pocas, quizá ninguna, formaciones políticas en Europa serían capaces de organizar un acontecimiento político de la importancia del vivido el sábado en Madrid. Los periodistas extranjeros y los observadores imparciales asistente estaban entusiasmados ante el espectáculo democrático de miles de personas exigiendo no derechos, sino algo más importante: el derecho a tener derecho de no ser excluido de su suelo común, de su nación, de su patria.

Agapito Maestre. Libertad Digital

sábado, 10 de marzo de 2007

10-M La manifestación más importante




Pues sí, Rajoy tiene razón cuando afirma que la de mañana es la manifestación más importante de la democracia. No se trata de negar trascendencia a la que siguió al 23-F. Pero aquella cerraba un episodio anacrónico y soldaba una alianza entre partidos, respaldada por la inmensa mayoría de los españoles.

Ahora es al revés. Los convocados para mañana sábado por el Partido Popular (y las innumerables asociaciones que se han sumado al acto, desde la AVT y la Fundación por la Defensa de la Nación Española a la Confederación Española de Policía) se reunirán en la Plaza de la Independencia, en Madrid, no para celebrar un éxito y dar por cerrada una etapa, sino exactamente para lo contrario: para evitar que se termine de perpetrar un nuevo crimen, de los muchos que han caracterizado nuestra historia, en contra de la libertad, la patria y la democracia.
De Rodríguez Zapatero no se fía ya nadie: ni los neocomunistas, ni los nacionalistas, mucho menos los socialistas, a poca cabeza que tengan, y menos aún sus propios ministros. Rodríguez Zapatero ha traicionado a todo el mundo, a los que considera sus enemigos políticos (el PP, sus votantes y simpatizantes), y también a sus propios aliados nacionalistas, aquellos con los que ha querido reconstruir el Frente Popular para expulsar a la derecha de la vida española.


Los únicos amigos que le quedan son los etarras. Quizás es porque desde el 11-M depende de ellos, o tal vez es que Rodríguez Zapatero está convencido de que la nueva España con la que él sueña los necesita. Sea lo que sea, Rodríguez Zapatero ha convertido a los etarras en el eje central de toda la vida española, en la raíz fundacional de la nueva España que se disponía, y sigue dispuesto, a crear.


La importancia de la manifestación de mañana es por tanto infinitamente mayor que la que siguió al 23-F. Consiste en hacer comprender a Zapatero y a todos los aspirantes a sustituirlo, que probablemente serán muchos más de lo que creemos, que la mayoría de los españoles no estamos dispuestos a que nuestra nación, nuestro país, nuestra patria, la idea por la cual soñaron y se sacrificaron nuestros padres y que nosotros vamos a dejar a quienes nos sigan aquí, va a ser el fruto de esa coyunda inmunda entre traidores y asesinos. Que no vamos a renunciar a una idea de España integradora, libre y democrática.


Después de muchas manifestaciones cuyo hilo común ha sido la libertad y la dignidad, ahora se anudan de una vez, a la llamada del único partido nacional y democrático que nos queda, la dignidad, la libertad y la patria común, España. Vamos a defender España, una propuesta moral, un legado de ilusiones y una aspiración limpia a ser lo que somos, sin imposiciones ni chantajes.

Eso es lo que Rodríguez Zapatero y sus amigos no comprenderán nunca.



José María Marco. Libertad Digital

viernes, 9 de marzo de 2007

Se constituye la PLATAFORMA LIBERTAD, "No al chantaje de ETA".



PLATAFORMA LIBERTAD
“No al chantaje de ETA”
Madrid. 8 de marzo de 2007

1) Hoy ha quedado constituida la Plataforma Libertad "No al chantaje de ETA". La Plataforma tiene la voluntad de mantenerse activa mientras persista el grave riesgo de claudicación ante ETA del Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero. Hoy, mantendremos la exigencia de que De Juana sea enviado a prisión en cuanto deje de necesitar tratamiento hospitalario. Dentro de escasas semanas, la Plataforma se opondrá a cualquier intento de permitir que Batasuna-ETA pueda presentarse a las elecciones municipales y a las forales del País Vasco y Navarra. En todo momento, reclamaremos que la Comunidad Foral Navarra conserve su estatus político e institucional presente, rechazando cualquier componenda para satisfacer los planes anexionistas de ETA. En hoja aparte se relacionan las asociaciones, sindicatos y partidos políticos que han intervenido en la constitución de esta Plataforma.

2) Invitamos a las demás asociaciones de víctimas, organizaciones cívicas, sindicales y partidos políticos democráticos de cualquier orientación ideológica constitucional a incorporarse y participar en las campañas de la Plataforma, en defensa de la libertad de los españoles hoy amenazada.

3) Damos nuestro apoyo a las movilizaciones convocadas para estos próximos días por el Partido Popular, contra la excarcelación del asesino De Juana Chaos: las concentraciones ante los ayuntamientos de toda España el viernes, día 9 de marzo, a las 20:00h o 21:00h -según cada localidad- y a la manifestación del sábado día 10 de marzo, en Madrid, a las 17:00h.

4) Hacemos un llamamiento a los ciudadanos y a todo tipo de organizaciones democráticas para la utilización diaria del lazo azul, ya sea en la indumentaria personal, o bien sobre banderas nacionales o autonómicas o simplemente sobre telas blancas colocadas en las ventanas de las casas.

5) Pedimos a los ciudadanos demócratas que, en tanto persistan las amenazas de cesión política a las que nos hemos referido, utilicen los mencionados símbolos que ponen de manifiesto la exigencia de libertad y de abandonar urgentemente el camino de la cesión a ETA que ha emprendido el Gobierno.

6) La Plataforma invita asimismo a los ciudadanos y asociaciones democráticas a organizar en cada ciudad un lugar dedicado a la memoria de las víctimas del terrorismo, tal como se ha hecho espontáneamente en Madrid en la Plaza de la República Dominicana. Un lugar en el que los ciudadanos puedan hacer ofrendas florales, colocar velas y depositar mensajes en recuerdo y apoyo a las víctimas del terrorismo.

Asociaciones, sindicatos y partidos políticos promotores de la
PLATAFORMA LIBERTAD "No al chantaje de ETA"
Madrid. 8 de marzo de 2007

Ciudadanos con la Constitución Española
Ciudadanos para la Libertad (Barcelona)
CEP (Confederación Española de Policía)
Convivencia Cívica Catalana
Cordobeses por la Libertad
Coruña Liberal
Federación de Africanos (Madrid)
Foro Aragón Liberal
Foro Ermua
Foro España Hoy (Barcelona)
Foro Norte (sierra de Madrid)
Fundación DENAES (para la Defensa de la Nación Española)
HazteOir
Juventudes Unificadas del Foro Ermua
La Resistencia a ETA
La Rosa Blanca
Plataforma España y Libertad
Plataforma de Empresarios Constitucionalistas de Ermua
Plataforma Ciudadana Peones Negros
PADE (Partido Democrático Español)
Partido Independiente de Hoyo se Manzanares (Madrid)
Partido Popular
Sindicato de Funcionarios Manos Limpias
Vecinos de Paz de Berriozar (Navarra)