viernes, 9 de marzo de 2007

Manifestación y medios de comunicación

Ni El País se cree las simplezas del Gobierno sobre la excarcelación del sanguinario De Juana Chaos. Ya no importa que Zapatero y su gente mientan y mientan. ¿Quién cree a López Garrido o a Rubalcaba? Nadie que tenga decencia democrática. La crisis de gobernabilidad ha tocado fondo. En otras palabras, mientras que millones de ciudadanos se movilizan por la libertad y saldrán a la calle a defender la democracia el sábado, el PSOE ha quedado reducido a una agencia de intereses "políticos" partidistas y privados, dirigida a golpe de látigo por personas tan "preparadas" como José Blanco, con el objetivo de dividir, aún más, España en tres trozos para seguir aumentando sus intereses "ideológicos" y crematísticos...

Este Gobierno está tan deslegitimado que no hay posibilidad de regeneración democrática posible en estas circunstancias. Quizá la convocatoria de elecciones anticipadas podría detener algo el deterioro, en algunos casos irreparables, al que han llevado estas gentes las instituciones de una débil democracia. En este contexto de crisis institucional generalizada resulta imposible no admitir que un Gobierno, que no gobierna, crea constantemente inseguridad y amenaza permanentemente nuestras libertades, provoca una violencia política "añadida", peligrosa, a la ya de por sí violencia política institucionalizada, que debe existir en toda democracia que se precie de tal.

Pero, ahora, hay otro problema tan grave como el anterior a la hora de crear tejido democrático. Muchos medios de comunicación, que viven de silenciar el desgobierno de Zapatero y, por tanto, de mantener una ficción de "legitimación" democrática, producen más violencia y deterioro del ya deteriorado paisaje democrático. La mentira siempre trae más dolor y sufrimiento. Sí, sí, la cuestión delicada a la que nos enfrentamos los demócratas es que la mayoría de los medios de comunicación está recurriendo a todo tipo de engaños, falsedades y mentiras para que sus negocios sigan siendo rentables con la ayuda de un Gobierno quemado, muerto y deslegitimado para una tarea democrática. Los grandes magnates de la comunicación persisten en ocultar el problema fundamental de España: el Gobierno no gobierna. Ocultar esta verdad es tanto como contribuir a traer más violencia.

Sin embargo, los grandes editores recomiendan cínicamente rebajar el "nivel", dicen con lenguaje melifluo, "de crispación política". Descarados. El silencio, terriblemente amenazador, de los medios ante la crisis institucional más importante de España produce pavor. El gangsterismo "político" recorre las redacciones de los medios de comunicación. El miedo atenaza a cientos de periodistas a levantar acta de lo que está delante de nuestros ojos, en fin, a decir algo con coherencia política y democrática. ¡Ojo que no hablo de ideología sino de gangsterismo ideológico! Ven peligrar sus puestos de trabajo. Los grandes editores han tocado a rebato. La consigna es elemental, primitiva y eficiente para una "sociedad" basura: "El PP está crispando la vida política." Los grandes editores siguen con extremada pulcritud, permítanme la ironía, al presidente del Senado: "Esto es una vergüenza". Caen en la abyección porque, como decía Max Weber, el gran científico político de todos los tiempos, utilizan la "ética" como medio para defender no sus "razones" sino sus inmundicias inmorales, su "tenemos la razón".

Un ejemplo para evaluar el nivel de abyección moral de los medios de comunicación es el silencio terrible ante las declaraciones "éticas" de Llamazares contra la "crispación" del PP. He ahí un caso, uno más de cientos, de cinismo moral e hipocresía política: mientras un funcionario comunista de IU grita por la ilegalización del PP y por el encarcelamiento y la tortura de sus dirigentes, Llamazares, el jefe político del mencionado munícipe, pide sosiego, deliberación y tranquilidad a la vida política española. Eso se llama "coherencia revolucionaria", sí, por un lado, se pide debate sosegado y, por otro lado, se exige la tortura del contrincante político. Pero lo trágico no es que los medios de comunicación callen y no se atrevan a criticar esas, por decir algo, contradicciones, sino que la inmensa mayoría de plumillas a sueldo de los magnates de la prensa prosocialista emiten los amanerados grititos: no crispen. No es para tanto. Todo es una ficción, según dicen los más cobardes, una sobreactuación de los políticos, que no deberían creerse los ciudadanos.

La cosa está clara. Basta que el PP convoque una manifestación política por imperativos democráticos, o sea, porque viene exigiéndoselo la parte más responsable y limpia de la sociedad española, para que los medios de comunicación más gangsteriles exhiban sus miedos y estulticias ante una situación radicalmente democrática y, por supuesto, radicalmente conflictiva. Ellos no quieren saber que una manifestación es tanto reflejo de un conflicto, de una violencia previa, como canalización de un poder popular que de otro modo sería arrasado por la violencia institucional del Gobierno. La manifestación es contra el poder-fuerza, el poder violento, de un Gobierno que se ha puesto el Estado de Derecho por montera y, encima, culpa a la oposición de sus desmanes.

Por fortuna, a pesar de que los magnates de los medios de comunicación que quieren seguir midiendo la profesión del periodista por sus representantes de ética más dudosa, es menester reconocer que todavía hoy, como en tiempos de Weber, "los asombroso no es que haya muchos periodistas humanamente descarriados o despreciables, sino que, pese a todo, se encuentren entre ellos un número mucho mayor de lo que la gente cree de hombres valiosos y realmente auténticos".

Agapito Maestre

Se constituye la PLATAFORMA LIBERTAD, "No al chantaje de ETA".



PLATAFORMA LIBERTAD
“No al chantaje de ETA”
Madrid. 8 de marzo de 2007

1) Hoy ha quedado constituida la Plataforma Libertad "No al chantaje de ETA". La Plataforma tiene la voluntad de mantenerse activa mientras persista el grave riesgo de claudicación ante ETA del Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero. Hoy, mantendremos la exigencia de que De Juana sea enviado a prisión en cuanto deje de necesitar tratamiento hospitalario. Dentro de escasas semanas, la Plataforma se opondrá a cualquier intento de permitir que Batasuna-ETA pueda presentarse a las elecciones municipales y a las forales del País Vasco y Navarra. En todo momento, reclamaremos que la Comunidad Foral Navarra conserve su estatus político e institucional presente, rechazando cualquier componenda para satisfacer los planes anexionistas de ETA. En hoja aparte se relacionan las asociaciones, sindicatos y partidos políticos que han intervenido en la constitución de esta Plataforma.

2) Invitamos a las demás asociaciones de víctimas, organizaciones cívicas, sindicales y partidos políticos democráticos de cualquier orientación ideológica constitucional a incorporarse y participar en las campañas de la Plataforma, en defensa de la libertad de los españoles hoy amenazada.

3) Damos nuestro apoyo a las movilizaciones convocadas para estos próximos días por el Partido Popular, contra la excarcelación del asesino De Juana Chaos: las concentraciones ante los ayuntamientos de toda España el viernes, día 9 de marzo, a las 20:00h o 21:00h -según cada localidad- y a la manifestación del sábado día 10 de marzo, en Madrid, a las 17:00h.

4) Hacemos un llamamiento a los ciudadanos y a todo tipo de organizaciones democráticas para la utilización diaria del lazo azul, ya sea en la indumentaria personal, o bien sobre banderas nacionales o autonómicas o simplemente sobre telas blancas colocadas en las ventanas de las casas.

5) Pedimos a los ciudadanos demócratas que, en tanto persistan las amenazas de cesión política a las que nos hemos referido, utilicen los mencionados símbolos que ponen de manifiesto la exigencia de libertad y de abandonar urgentemente el camino de la cesión a ETA que ha emprendido el Gobierno.

6) La Plataforma invita asimismo a los ciudadanos y asociaciones democráticas a organizar en cada ciudad un lugar dedicado a la memoria de las víctimas del terrorismo, tal como se ha hecho espontáneamente en Madrid en la Plaza de la República Dominicana. Un lugar en el que los ciudadanos puedan hacer ofrendas florales, colocar velas y depositar mensajes en recuerdo y apoyo a las víctimas del terrorismo.

Asociaciones, sindicatos y partidos políticos promotores de la
PLATAFORMA LIBERTAD "No al chantaje de ETA"
Madrid. 8 de marzo de 2007

Ciudadanos con la Constitución Española
Ciudadanos para la Libertad (Barcelona)
CEP (Confederación Española de Policía)
Convivencia Cívica Catalana
Cordobeses por la Libertad
Coruña Liberal
Federación de Africanos (Madrid)
Foro Aragón Liberal
Foro Ermua
Foro España Hoy (Barcelona)
Foro Norte (sierra de Madrid)
Fundación DENAES (para la Defensa de la Nación Española)
HazteOir
Juventudes Unificadas del Foro Ermua
La Resistencia a ETA
La Rosa Blanca
Plataforma España y Libertad
Plataforma de Empresarios Constitucionalistas de Ermua
Plataforma Ciudadana Peones Negros
PADE (Partido Democrático Español)
Partido Independiente de Hoyo se Manzanares (Madrid)
Partido Popular
Sindicato de Funcionarios Manos Limpias
Vecinos de Paz de Berriozar (Navarra)

jueves, 8 de marzo de 2007

A la calle por la libertad

Los socialistas zapaterescos y sus medios afines denuncian que el PP rompe el consenso tradicional en la lucha contra el terrorismo. Esto es imposible por la sencilla razón de que el Gobierno no "lucha contra el terrorismo"; cede y negocia con ETA-Batasuna, pero no lucha. ¿O es que negociar con un terrorista, y ceder, significa "luchar" contra él? No se puede romper, en consecuencia, lo que no existe.

Los periodistas afines al zapaterismo acusan a los populares de promover una "revuelta callejera" y un "golpe de Estado", de unirse a la "extrema derecha" y de portar banderas "preconstitucionales". Incluso hay quien ha escrito en un medio digital que los del PP no son demócratas, sino "conversos, oportunistas o acomodaticios". Los que esto escriben están utilizando el mismo lenguaje franquista que denunciaba el "contubernio de Munich". Porque tienen miedo a esta protesta social que rompe el mito tonto de la izquierda como la única portavoz del pueblo.

El desconcierto les lleva a decir que la manifestación convocada para este sábado es por puro "electoralismo". Corroboran así, inconscientemente, que la cesión del Gobierno a ETA-Batasuna es tan indigna que su mera denuncia restará votos al PSOE. Y su temor y desconocimiento les hace olvidar que las elecciones son el único modo de sustituir al Ejecutivo de Zapatero.

Insisten, además, en que el PP está obsesionado por recuperar el poder. Pues claro, ¿qué pensaban? Es su obligación, su objetivo, su razón de ser: corresponder al deseo de los millones de votantes no izquierdistas de tener un Gobierno que resuelva problemas, no que los cree.

Y los separatistas, satisfechos por el enfrentamiento entre los dos partidos nacionales, avisan de que el PP roza el "riesgo de la fractura social". Esto no sorprende, pues no se puede esperar otra cosa de los que abominan del pluralismo y de la labor de oposición, de los que trabajan sin descanso por la comunidad étnico-lingüística. Porque son los que entienden que la libertad es rotular la panadería en catalán, eso sí, con el color que quiera el propietario.

La intoxicación sobre la política antiterrorista del Gobierno Aznar no ha hecho más que revalorizarla frente a la negociación y cesiones de Zapatero. ¿O es que ETA-Batasuna es ahora más débil que hace tres años? Todo lo contrario. Hay motivo. Sí, hay motivo para oponerse a la política del Gobierno. Se trata simplemente de exigir que se vuelva al acoso sin tregua al terror, a la búsqueda y captura del mundo etarra, a los valores liberales que sostienen la democracia.

Porque es hora de defender la libertad, máxime si una parte de la sociedad, como escribió Hayek, "la da por segura y ni advierte de dónde amenaza el peligro ni tiene valor para librarse de las doctrinas que la comprometen".

Jorge Vilches. Libertad Digital

miércoles, 7 de marzo de 2007

Juicio en marcha



El juicio del 11-M ha comenzado. Después de casi tres años de investigación demencial, donde la manipulación de pruebas ha sido la norma más que la excepción, acusados, testigos y peritos están desfilando por el estrado de esa sala de la Casa de Campo donde se ha instalado temporalmente el tribunal de la Audiencia Nacional.

¿Vamos a saber la verdad? No del todo. Este juicio se celebra para determinar la culpabilidad o inocencia de los pelanas que han querido presentarnos como responsables del atentado que cambió la Historia de España. No podremos dilucidar, por tanto, quiénes son los verdaderos responsables. Para eso habrá que abrir nuevas líneas de investigación.

Sin embargo, para lo que sí va a servir el juicio es para aclarar una parte crucial de los hechos, que son, verdaderamente, lo único importante. Va servir para determinar qué pasó en aquellos días de vértigo que siguieron a ese atentado atroz, ejecutado con precisión milimétrica. Va a servir para elucidar las innumerables dudas y contradicciones que afectan a la investigación policial. Para esclarecer las presuntas manipulaciones, la secuencia de aparición de las pruebas, la responsabilidad de cada funcionario en la construcción de una versión oficial que cada día se nos presenta más tenebrosa.

Durante las tres primeras semanas hemos tenido la posibilidad de ver desfilar por el estrado a los 29 acusados. Cada uno de ellos era libre, por supuesto, de decir o no decir la verdad. Un acusado puede mentir. Así pues, poco o nada hemos sabido del propio atentado: hemos hablado de si fulano era más o menos islamista, de si mengano hablaba por teléfono con aquél, de si zutano traficaba con hachís o con Goma 2-ECO..., pero nada o casi nada hemos hablado de los trenes, de las bombas, de los hechos relativos a la matanza.

Sin embargo, el panorama va a cambiar, porque ahora llega el turno de los testigos. Y éstos sí están obligados a responder a todas las preguntas y a decir la verdad.

Aunque parezca mentira, a los abogados de las acusaciones y de las defensas no se les ha permitido, durante tres años, interrogar a los testigos. El abuso del secreto de sumario por parte del juez Del Olmo ha impedido a esos abogados participar en las diligencias de interrogatorio. Y ello a pesar de que sobre la mesa del juez se acumulaban los indicios de que las pruebas no cuadran, de que se han presentado testigos falsos, de que los informes policiales se contradicen entre sí.

Se ha tratado de impedir que los abogados de las partes participaran en las investigaciones rechazando diligencias de prueba que eran de mero sentido común. Así, por ejemplo, Del Olmo no accedió a la petición de una de las acusaciones de que se exigiera a los Tedax la entrega de los informes originales de los análisis de los explosivos de los trenes. ¿Qué motivo podía haber para ello? También se impidió, por el procedimiento de abrir unas diligencias secretas separadas, que los abogados de varias de las acusaciones interrogaran, por ejemplo, a Sánchez-Manzano y a su jefa de laboratorio acerca de la presunta aparición de nitroglicerina en los focos de explosión de los trenes.

Todo eso se ha terminado. Los testigos tendrán que responder en público a las preguntas que hagan los abogados. Y tendremos la posibilidad, por fin, de ver qué pasó con la furgoneta de Alcalá. Y con la mochila de Vallecas. Y con el Skoda Fabia. Y con el piso de Leganés.

La fase de oscurantismo ha llegado a su fin. La luz y los taquígrafos nos van a permitir ahora verificar si eran ciertas las denuncias que los medios de comunicación independientes han venido realizando: si es cierto que se entregaron al juez fotografías que no eran; si es verdad que aparecieron en comisaría pruebas que no estaban en ningún escenario real de la trama; si efectivamente hay testigos cuyas declaraciones no cuadran.

Es ahora, en el momento en que los testigos empiezan a desfilar por el estrado, cuando da comienzo el verdadero juicio. Porque vamos a hablar sin límites, por fin, de los verdaderos hechos.

Dependiendo de la escena que dibujen esos interrogatorios podremos plantearnos qué fue lo que pasó el 11 de Marzo. Y abrir nuevas diligencias para investigar a los verdaderos culpables, o para depurar las presuntas irregularidades en el manejo de las pruebas. Cada palo habrá de aguantar su vela. Porque no es lo mismo escribir un informe pensando que nadie lo va a someter a escrutinio que mentir directamente delante de un juez. Las falsedades en los informes siempre pueden achacarse a error. Las falsedades vertidas en el estrado, cuando se declara como testigo, son un delito.

Ésa es la razón de que algunos estén tan nerviosos. La versión oficial del 11-M sólo podía sostenerse si la amparaba la oscuridad. Ahora que se abren las puertas, la luz va a entrar a raudales. Y asistiremos a la muerte en directo de una versión oficial diseñada para engañar a los españoles acerca de la verdadera autoría de unos atentados que, según todos intuimos, tienen mucho que ver con la deriva política que está sufriendo el país desde entonces.

¿La verdad nos hará libres? Sin duda alguna. La democracia no puede pervivir en una nación si no se aclara el mayor atentado terrorista que esa nación ha sufrido. Los ejemplos históricos de atentados bajo falsa bandera son numerosos. ¿Fue el 11-M nuestro incendio del Reichstag, que los nazis atribuyeron a un comunista holandés y utilizaron para hacerse con el total control del poder en Alemania? A la luz de lo que hasta ahora conocemos, da toda la sensación de que así es: el 11-M fue un atentado manipulado que algunos utilizaron para poner en marcha una dinámica que las urnas jamás hubieran autorizado.

Luis del Pino. Libertad Digital

Víctimas sin derechos

El acaramelado compadreo entre el Gobierno socialista y el terrorista De Juana Chaos sólo viene a mostrar la catadura moral y la naturaleza ética de la ideología pervertida que sustenta nuestro régimen de dominación política. Nadie como una banda de sujetos pertrechados con traje y carteras ministeriales para compadecerse de un asesino y vituperar los derechos de las víctimas apelando a ideales tan demagógicos y antitéticos como la razón de Estado o la supremacía de la vida.


El caso de De Juana Chaos es un ejemplo perfecto de cómo la justicia pública es sólo un instrumento en manos de los políticos para satisfacer su propia agenda de conservación del poder. El PSOE ha desairado las legítimas exigencias de las víctimas de De Juana para santificar un proceso que, hoy sí, es una declaración de rendición en toda regla. Un cheque en blanco expedido para contentar el voraz apetito etarra y girado contra fondos ajenos.

Mucho se ha escrito sobre si la condena a De Juana era acorde a derecho, sobre si el Gobierno habría podido seguir con el anterior régimen penitenciario, sobre si el PP excarceló a más o menos presos. Todas estas argumentaciones resultan en mi opinión completamente desenfocadas, en tanto no apuntan al auténtico ultraje cometido por ZP y sus cómplices: han violado los derechos de las víctimas.

No, no me refiero a los derechos que nuestro sistema político les reconoce actualmente, es decir, virtualmente ninguno. Con dificultad hallaremos coherencia y rectitud alguna en millones de legajos aprobados por 365 iluminados cuya única lealtad es hacia ellos mismos y hacia el mismo Estado, que alimenta a sus familias y a sus amistades. Creer que norma estatal equivalente a norma justa, o que sólo podemos reivindicar los derechos que interesadamente nos reconocen nuestros carceleros, sería caer en la trampa del positivismo y del relativismo; en la negación de los principios éticos, que trascienden la arrogancia y la ceguera del Estado.

En este sentido, toda víctima, y también toda víctima del terrorismo, tiene derecho a que el agresor le repare por el daño que le ha causado, esto es, a que la devuelva a una situación lo más precido posible a la previa a la agresión. Dado que la iniciación de la violencia era ilegítima, el agresor queda obligado frente al agredido.

La restitución no tiene necesariamente que ver con el encarcelamiento, y menos con el encarcelamiento actual, consistente en que las víctimas paguen con sus impuestos el mantenimiento de los agresores. La víctima puede escoger, de entre todas las condenas proporcionales, la que más la aproxime a la situación previa al daño. Y ello incluye compensaciones pecuniarias, servicios laborales para la víctima o castigos físicos.

Nuestro sistema penal recurre a una mezcla de las tres cosas: multas, trabajo social y prisión. La diferencia esencial es que la condena, en lugar de beneficiar y restituir a la víctima, ha sido nacionalizada por el Estado. Las multas engrosan el erario público; los trabajos sociales se prestan para la comunidad; el encarcelamiento tiene lugar en prisiones públicas, costeadas con nuestros impuestos.

La víctima se ha visto privada de la capacidad de elección sobre la condena pertinente y sobre los beneficios compensatorios que ésta le proporcionaría. Esta potestad de la víctima ha sido expropiada por un sistema judicial monopolístico y compulsivo, cuyo funcionamiento no atiende a sus intereses, sino a complacer las necesidades de políticos y burócratas.

Por consiguiente, recordemos una idea que no por sencilla está lo suficientemente clara: Zapatero carece de cualquier legitimidad para decidir sobre la condena a De Juana. Y esto por una sola razón: Zapatero no es víctima de De Juana, no ha sufrido ningún daño por el que pueda exigirle reparación.

Los únicos que tienen derecho a decidir sobre el futuro de De Juana son sus víctimas; ni la sociedad, ni el Estado, ni siquiera las víctimas de otros terroristas tienen poder alguno sobre De Juana –y mucho menos sobre los derechos de restitución que ostentan las víctimas de De Juana.

La condena a 21 años de cárcel para De Juana fue decidida de manera unilateral por un sistema judicial que carecía de justo título para ello; un sistema judicial que suplantó a las víctimas y que desatendió su derecho de restitución.

El nuevo régimen penitenciario de De Juana ha sido decidido de manera unilateral por un Gobierno que carece de justo título para ello. Nada ha habido más degradante en todo este asunto que la prepotencia de Rubalcaba, cuando dijo que se ha tratado de "una decisión personal". Pero, oiga, ¿qué legitimidad tiene usted para decidir sobre la condena a De Juana? ¿Acaso es una de sus víctimas? ¿Acaso las víctimas le han delegado su potestad?

Su única legitimidad es y será la del Ejército: el respaldo del poder militar como garantía ejecutiva de sus resoluciones. Pero al proteger a un terrorista con sus "decisiones personales", sustentadas únicamente en su poder coactivo, Rubalcaba no ha actuado de manera distinta a como haría un mafioso que rescatara a alguno de sus compinches de la cárcel.

Y no nos engañemos. Una perversidad de este calibre, un atentado tan flagrante contra la justicia, no es el "precio" necesario para que la sociedad funcione. Una sociedad no puede asentarse sobre la violación sistemática de los derechos ajenos. El coste de la civilización no puede ser el salvajismo.

Las víctimas de De Juana tienen perfecto derecho a que el terrorista permanezca en la cárcel hasta el fin de sus días, incluso a alimentarlo coactivamente y a prolongar la reclusión forzosa. Las sentencias de una pandilla de funcionarios con toga o las decisiones políticas de un Gobierno autócrata no eliminan de ningún modo la validez de ese derecho. Pero sí sirven para mostrarnos el enfoque totalitario hacia el que está orientado el régimen que padecemos.
Los políticos deberían ser conscientes de que la violación alevosa que han perpetrado durante estos días contra los derechos de las víctimas los convierte en agresores y por tanto en responsables.

Juan Ramón Rallo. Libertad Digital

martes, 6 de marzo de 2007

Rajoy asume el liderazgo

Se trata de la primera manifestación que convoca y lidera el principal partido de la oposición, de cuantas manifestaciones se han producido contra ese paulatino, indefinido e inacabado proceso de disolución nacional y constitucional, que José Luis Rodríguez Zapatero decidió hacer suyo, con tal de lograr, para sí y contra el PP, el apoyo de los nacionalistas y la esperanzada complicidad de la propia organización terrorista ETA.

Aunque apaciguadoras ofertas de colaboración por parte socialista a formaciones abiertamente separatistas –incluida la propia ETA–, ya se gestaron con anterioridad a que el partido de Zapatero sirviera y se sirviera políticamente del terrorismo islamista para ganar las elecciones, el Gobierno del 14-M, bien por voluntad propia o por exigencia de ETA, decidió, al poco de llegar al poder y por una tregua "cuanto antes", hacerlas públicas en el diario El País. En ese diario, y meses antes de que ETA diera el paso de atender las colaboracionistas solicitudes de "alto el fuego", "fuentes socialistas" ofrecieron a la organización terrorista "dar una salida a los presos", además de comprometerse a consensuar con todas las formaciones –"incluida la izquierda abertzale"– un nuevo marco jurídico-político para el País Vasco.

Bien está que la excarcelación del sanguinario De Juana haya servido para que ahora algunos en el PP hayan recuperado la sensibilidad y la perspectiva pero, ¿a qué creían que se referían esas "fuentes socialistas" con lo de dar "una salida a los presos"? ¿A darles una vuelta para que vean las tumbas de los asesinados, a ver si así se despertaba su inexistente arrepentimiento?

Aquella oferta genérica socialista de "dar salida a los presos" hecha antes del comunicado de "alto el fuego", se convirtió en exigencia concreta de ETA tras su impaciente y criminal advertencia en Barajas. Tras ese "accidente", Zapatero, más que abortar el proceso, ha dado muestras desde el primer momento de querer atender el insaciable y criminal aviso de ETA. Fueron los terroristas los que, en su último comunicado, exigían no como condición suficiente, pero sí necesaria, la ahora lograda excarcelación de De Juana. Eso, por no hablar de otra oferta socialista, ahora convertida en exigencia de ETA, que consistía en "dejar a un lado al PP-UPN y la derecha fascista del Estado Español". Así lo hizo el Gobierno de Zapatero, junto a nacionalistas y separatistas, cuando, con los cadáveres de Barajas aún calientes, se opuso a todas y cada una de las propuestas de endurecimiento contra ETA planteadas por el Partido Popular.

Al nihilista de Zapatero la vida de De Juana Chaos le importa lo mismo que le importó la vida de los etarras Lasa y Zabala, asesinados con el visto bueno de sus compañeros de partido. Centrarnos sólo en la vida de De Juana Chaos –que sólo el etarra ha puesto en hipotético peligro– es hacer ininteligible, tanto el chantaje al que ya ha cedido el Gobierno como los muchos que le quedan por atender si Zapatero quiere llegar sin más "accidentes" a las próximas elecciones. Si Rajoy quiere recuperar la iniciativa no sólo ha de convocar manifestaciones, sino dejar claro que en ellas rechazan no sólo esta última cesión, sino el perpetuo chantaje que supone el proceso de rendición, cuya fuerza no está en la cura de adelgazamiento de un asesino encarcelado, sino en la que ejercen los etarras fuera de prisión.

Editorial. Libertad Digital

sábado, 3 de marzo de 2007

Contra la excarcelación del terrorista De Juana Chaos

Por su interés informativo reproducimos íntegramente los comunicados que se han leído en las concentraciones frente a los ayuntamientos de todas las capitales de provincia españolas, contra la excarcelación del terrorista De Juana de Chaos. Las protestas convocadas por la Fundación DENAES han sido respaldadas por la AVT, Foro de Ermua y Peones Negros, entre otros.

Manifiesto íntegro de la Fundación DENAES:

Queridos amigos, ciudadanos de España:

Gracias por vuestro gesto valiente de compromiso. Gracias por vuestra lección de ciudadanía. Gracias por vuestro ejemplo de patriotismo. Una nación no se muere si su gente mantiene la conciencia viva. Que lo sepan quienes pretenden desmayar la conciencia democrática de los españoles. Estamos muy vivos. Nosotros no nos rendimos.

Un asesino con veinticinco muertos en sus manos ha chantajeado al Gobierno. El Gobierno ha cedido. No hay más realidad que esta. Que un asesino se comporte como un chantajista no puede extrañarnos: está en su naturaleza. Lo que nos indigna, lo que hoy nos ha reunido aquí, no es esto, ni tampoco los vericuetos de la administración penitenciaria. Lo que indigna a todos los españoles de conciencia sana es que nuestro Gobierno, el Gobierno de todos los españoles, se haya sometido al chantaje. Que les quede claro: hoy estamos aquí porque el Gobierno español ha claudicado ante la amenaza de un terrorista. Y con esa claudicación, ha rebajado a la democracia española hasta un nivel de indignidad simplemente insoportable. Los españoles no nos merecemos caer tan bajo.

Somos españoles: nos gusta nuestro país y lo queremos. Somos demócratas: no entendemos la vida pública sin la voluntad del pueblo. Queremos nuestras libertades: por ellas somos ciudadanos y bajo ningún concepto podríamos renunciar a ellas. Queremos justicia: es ella la que hace digna nuestra vida en común. Como españoles demócratas, amantes de nuestras libertades y de nuestra justicia, no podemos tolerar la victoria de unos asesinos que pretenden torcer el brazo de la justicia, violar nuestras libertades y romper España pasando por encima de la voluntad ciudadana. No podemos aceptar que un Gobierno lleve sus compromisos con una banda terrorista hasta el extremo de ignorar sus crímenes, algunos tan recientes; hasta el extremo de privilegiar a los asesinos y culpabilizar a las víctimas del terror, acusando de no querer a la paz a quienes, por elemental dignidad, se resisten a la claudicación. No hay derecho.

Como en las viejas cortes aragonesas, hoy le decimos al Gobierno: Nos, que valemos tanto como vos, y todos juntos más que vos, os exigimos: la inmediata rectificación de la política de acercamiento a la banda terrorista ETA; la inmediata suspensión de cualquier proceso de negociación y pacto con los terroristas; la inmediata recuperación del pacto por las libertades y contra el terrorismo, en los términos que tan buen servicio rindieron a la democracia española; la inmediata reparación pública del buen nombre de las víctimas del terrorismo, tan injustamente despreciadas por los portavoces gubernamentales.

Un asesino cruel, hoy elevado a héroe por la ceguera del Gobierno, dijo una vez que nuestras lágrimas eran su alegría. Hoy, sin duda, tiene razones para reír. Pero hay algo que debe saber el asesino, que deben saber sus cómplices, que deben saber también quienes han cedido ante su chantaje. Deben saber que nuestras lágrimas no son el llanto pasivo del vencido. Deben saber que por encima de estas lágrimas están nuestra determinación, nuestra firmeza, nuestro compromiso; nuestra voluntad decidida de hacer de España un país donde sea posible vivir sin vergüenza. Muy por encima de las lágrimas, tomando pie en este dolor y en esta indignación, justísimos, está nuestro propósito de no dar un paso atrás. Deben saber que un Gobierno puede doblegarse, pero que España no se rinde. Y que los españoles, aquí, hoy, están dispuestos a defender sin tregua una democracia donde la gente de buena voluntad pueda más que los criminales; donde la libertad de los ciudadanos pueda más que las bombas y las pistolas; donde la justicia pueda más que el terror; donde las víctimas puedan más que los asesinos.

Desde aquí apelamos a todos los españoles de bien, de izquierdas y de derechas, demócratas, amantes de sus libertades y de la justicia, a no desmayar; a movilizarse todos los días, a todas horas, en todas partes, hasta conseguir que esta indignidad, que esta vergüenza quede reparada. Tenemos nuestra voz; en todas partes debe escucharse nuestra indignación, que es una indignación movida por el amor a nuestra patria y a nuestra libertad. En nombre de todas las víctimas del terrorismo, en nombre de todos los españoles de bien, os invito a pronunciar las palabras que nuestro Gobierno no se atreve a decir:

Viva España.


Manifiesto íntegro del Foro de Ermua:

Ante el anuncio hecho esta madrugada de la salida de prisión del asesino terrorista De Juana Chaos cuando todavía le queda por cumplir casi un año de su rebajada condena por amenazas, queremos hacer llegar a los ciudadanos lo siguiente:

1º.- El FORO ERMUA sabe de fuentes absolutamente fiables que la decisión de excarcelar a De Juana Chaos ha sido una decisión personal del Presidente del Gobierno, Sr. Rodríguez Zapatero.

2º.- La salida de prisión de De Juana cuando aún le queda por cumplir casi un año de la nueva condena impuesta es un repugnante insulto a las víctimas del terrorismo, a la justicia, a la democracia y a la sociedad española.

3º.- La excarcelación de De Juana Chaos significa la rendición definitiva del Gobierno frente a ETA, con esta grave cesión, y acredita que el Ejecutivo continúa negociando en secreto con la banda terrorista y ha mentido nuevamente a los españoles. En los días posteriores al atentado de Barajas, tanto el Presidente Zapatero, como la Vicepresidenta Fernández de la Vega y el Ministro Pérez Rubalcaba afirmaron repetidamente -si bien el primero lo hizo de forma calculadamente confusa- que “el proceso de fin dialogado del terrorismo está roto, liquidado, acabado y es insalvable”.

4º.- Fue el actual Ministro de Interior quien en su día dijo: “los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta”. Ciertamente nos merecemos un Gobierno que no nos mienta y que no nos traicione. Y las afirmaciones categóricas del Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero son, desde hace tiempo, sistemáticamente desmentidas por unos hechos que prueban que estamos siendo traicionados por nuestro propio Gobierno.

5º.- Desde el comienzo del proceso el 22 de marzo de 2006, el Foro Ermua, el Partido Popular y prácticamente todas las asociaciones cívicas y de víctimas del terrorismo hemos renovado periódicamente -la última vez, tras el atentado de Barajas- nuestro ofrecimiento al Gobierno de apoyarle en una política para derrotar a ETA. Rodríguez Zapatero ha rechazado y despreciado una y otra vez nuestra mano tendida, eligiendo a Batasuna y a los demás independentistas como sus socios, en un intento antidemocrático de arrinconar a más, a muchos más, de la mitad de los españoles que están representados por el Partido Popular y por el movimiento cívico que incluye muchas bases de la izquierda social española, entre ellas a numerosos militantes del PSOE.


6º.- Con esta excarcelación Rodríguez Zapatero ha agotado definitivamente la poca credibilidad y legitimidad democrática que le quedaba ante la mayoría de los españoles, porque millones de ciudadanos hemos salido en nueve ocasiones a la calle -en poco más de dos años- sin que el Presidente haya hecho otra cosa que ignorar y despreciar este clamor ciudadano, el Foro Ermua no puede esperar ya que este Gobierno cumpla con su obligación de defender la libertad de los españoles frente a la amenaza terrorista. El Foro Ermua pide la dimisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero y la convocatoria anticipada de elecciones generales, en la que el pueblo soberano decida qué política frente al terrorismo merece su confianza. Ningún trapicheo con ETA de última hora nos hará apartarnos de esta posición.

7º.- Si Rodríguez Zapatero siguiera agarrándose al Poder de la mano de ETA, en un nuevo acto de irresponsabilidad, los dirigentes socialistas, si quieren salvar una mínima dignidad para su partido y evitar su descalabro colectivo, deberían poner en marcha sin demora su sustitución de las responsabilidades que ostenta y para las que supone un gravísimo peligro.

8º.- Es radicalmente falso que la legislación penitenciaria obligue a la liberación del asesino De Juana Chaos. Más aún, es radicalmente falso que la legislación penitenciaria permita la liberación de De Juana o la atenuación de su prisión. El Gobierno hace los pagos que ETA le exige sin importarle pisotear la ley, las víctimas o la ética.

9º.- El Gobierno ha traspasado todos los límites éticos y morales concebibles al acordar el regreso de De Juana Chaos a su casa. Esta decisión no puede quedar sin respuesta. Hacemos un llamamiento a los españoles para que prosigan con tenacidad su rebelión contra la situación a la que nos está llevando este Presidente. Sólo la recuperación de la revuelta de Ermua, sólo un movimiento ciudadano masivo e imparable que anteponga los principios éticos a las siglas partidistas, podrá detener la locura a la que nos conduce el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Especialmente llamamos a dar la cara, a comprometerse públicamente y a poner los valores por encima de los intereses mal entendidos del partido a la multitud de socialistas que en privado abominan de las decisiones que toma un Gobierno que cada vez se distancia más de la población y de la esencia de la democracia, y también del socialismo. En la actual situación permanecer en silencio es convertirse en cómplice de los desastres que está provocando Rodríguez Zapatero.